Hace un añito conocí a la que hoy es la niña de mis ojos. Conocí a mi sobrina, cuando la conocí solo tenía 1 añito y medio, y me miraba como una extraña. Hoy un año después, cuando me ve se viene me abraza y me dice Tita. Vale, quizás no sea Tita de sangre, pero os puedo asegurar que la quiero como si lo fuera.
Bueno pues ser Tita es algo muy emocionante, ya que es como tu hija pero sin dolores. Te emocionas igual que su mami cuando comienza a hablar, andar, hacer tonterías, cuando hace hasta la más mínima mueca, y es que a las titas se nos cae la baba.

Asique eso es todo, estoy segura que cualquier tita que lea esto se sentirá identificada. Y es que el cariño no lo hace la sangre, si no lo que se demuestre y lo que se quiera de verdad.

Te quiero mi niña bonita, porque para mi siempre serás mi pequeña.
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